Títeres y marionetas; origen, simbolismo e historia

Irene Melfi Svetko

Extraído de su obra Títeres y marionetas, origen, simbolismo e historia. Editorial AIFEMA, 2013. ISBN: 978 84 6958800 0

¿Qué es el arte del títere y de la marioneta?

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Bailarina oriental. Marionetas de Irene

El arte es una manifestación de la belleza, y si como dice Platón la belleza es reflejo del arquetipo o Idea de lo Bello, el arte de la marioneta encierra en sí la belleza de la imagen, del texto, de la música y la armonía del conjunto del espectáculo.
El verdadero arte contiene un profundo mensaje que habla más a la intuición que a la razón origen, simbolismo e historia del espectador. Buscar el origen de la primera marioneta o del primer títere, es tan infructuoso como encontrar la primera escultura o la primera pintura. Es quizás un arte que nace con el Homo Sapiens. Recrear la vida con sus miles de facetas es un viejo sueño del hombre. A lo largo de la historia, el arte del títere ha servido como medio de expresión en ceremonias y ritos mistéricos. Por eso la necesidad de crear marionetas no es nueva, viene de miles de siglos atrás.
Una marioneta no es solo un muñeco. Una marioneta o un títere requiere de un manipulador que le dé vida. Un verdadero artista de las marionetas puede, con un simple trozo de tela, «animar» a un personaje, o sea crear el alma del personaje. Es el marionetista quien le da vida. Los sonidos y la música son fundamentales ya que crean el ambiente, pero es la voz del marionetista, la que le presta su alma y la hace inconfundible.
El personaje representado es siempre más simple que el modelo. La marioneta acentúa los movimientos esenciales, por tanto es un poco una caricatura. La marioneta capta la atención del público como ningún otro arte. Bernard Show comenta en una carta a Vittorio Podrecca que

«Lo marioneta conmueve los sentimientos porque desarrolla la imaginación del público».

Es importante la complementación mágica entre el marionetista y la marioneta. La marioneta es un reflejo del marionetista. No es meramente una imagen sino un ser viviente, con la personalidad que le transmite la persona que la manipula. La figura se anima y comienza su vida propia. El alma se encarna en su cuerpo y se comporta de acuerdo a los deseos del marionetista. Esa es la esencia del arte del títere. La marioneta obedece a la imaginacióndel marionetista y refleja su belleza interior. El marionetista a su vez, se compenetra e identifica con la figura y se vale de ella para transmitir su mensaje. Esta simbiosis es un fenómeno absolutamente único, se logra una armonía perfecta. Por eso el arte de los títeres y las marionetas constituye un lenguaje único y universal.
El mundo espiritual del marionetista se refleja en sus personajes. Él hace descender su ser a través de los largos hilos. No se puede pensar que las marionetas actúan independientemente, entre el público y el marionetista.

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Pamina, de la Flauta Mágica de Mozart. Marionetas de Irene

Lo que mejor podría definir el teatro de títeres y marionetas es la exageración. Esto destaca una de sus mejores cualidades: la re-presentación. La marioneta vuelve a hacer presente algo por medio del lenguaje, de sus gestos y movimientos, que la imaginación del espectador procesa y retiene. Pero lo hace sobreactuando de manera que el público sigue el espectáculo fascinado. En la escena hay algo de cada espectador y el mensaje llega indefectiblemente aunque no siempre a nivel consciente.
El títere y la marioneta pueden ser exagerados en su estética y moverse con una violencia casi calculada, pero hacen pensar. Su actuación se convierte en un espejo que enfrenta al espectador con lo mejor y lo peor de sí mismo.
Algunos datos históricos de marionetas y títeres

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Máscara ritual de los Boining

Hay un mito acerca del nacimiento de la máscara según el cual hace quince o veinte mil años en las profundidades de las cavernas, cuyas paredes de piedra están cubiertas de pinturas rupestres representando bisontes, vacas, caballos y toros gigantes, el Chamán se inclina sobre la cabeza de una vaca.

 

 

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Máscara asustadora de Buda de Tibet

 

 

 

 

El Chamán, que tiene poder para interpretar los signos y presagios y se comunica con las Divinidades del Mundo Invisible, hace un agujero en la cabeza de la vaca desde la mandíbula hasta el cráneo, creando así la primera máscara.

 

 

 

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Máscara de No Japón

 

 

En todas las civilizaciones existen, piezas arqueológicas, máscaras que representan personajes, héroes o divinidades, que fueron utilizadas para transmitir mensajes misteriosos, por ejemplo la máscara precolombina de Tumaco en Colombia. La máscara ritual de Mongolia. Máscara asustadora de Buda de Tibet. La máscara del teatro Noh en Japón.

 

 

 

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Cabeza de Anubis. Museo del Louvre

Las máscaras de madera hindú, máscara de animal protector de Dharma. En el Museo del Louvre se encuentra también una cabeza de Anubis muy antigua, de terracota articulada, que proviene de Egipto.

 

 

 

 

 

 

 

Egipto
Haciendo una mirada retrospectiva a lo que quizás fueran los comienzos del teatro de títeres, se encuentra otra interesante pieza. Se trata del diminuto teatro de muñecos articulados que se encontró en Antinoé, ciudad construida junto al Nilo por el Emperador Adriano. Se trata de una cabina montada sobre una barca plana de madera.

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Barco egipcio hallado tumba egipcia

Dos puertas de marfil se abren para revelar una escena en el interior, con dos columnas que sujetan un triángulo. Aún se pueden ver restos de
las cuerdas que servían para mover figurillas articuladas de marfil. Este teatro estaba destinado a representar un rito mágico-religioso. Herodoto en el
siglo V a.C. también menciona figurillas articuladas movidas por alambres. Describe una figura de la fecundidad que era llevada en procesión por los
egipcios en las festividades en honor a Osiris.

 

 

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Máscara griega

Grecia
El teatro, y más concretamente el teatro de títeres, siempre ha estado presente en la formación del hombre y en su elevación espiritual.
Los Misterios de Eleusis o la producción dramática de Esquilo dan buena prueba de ello, aunque con el correr del tiempo y la decadencia de la civilización se haya perdido el sentido mágico que este arte ejercía sobre el público. A Esquilo se le atribuye entre otras técnicas teatrales el haber perfeccionado la máscara trágica, utilizando una bocina que amplificaba la voz del actor, que ya se usaba en los Misterios y que el dramaturgo griego Tespis difundió entre los actores de teatro. Dice al respecto el filósofo Jorge Livraga (1930-1991):

«El papel psicológico de estas artimañas, aumentando la estatura y reforzando la voz, ayudaban a lograr el ambiente necesario
para la aparición de Dioses y de Héroes en las obras de Esquilo”’

Luciano de Samosata, seiscientos años después de Herodoto, habla de un oráculo en honor a Júpiter Amón en Heliópolis. La estatua debía moverse para hablar al público y hacerlo partícipe de los Misterios. Para ello los sacerdotes movían la estatua, que contestaba a las súplicas y ruegos.
Jenofonte describe una visita suya en el año 422 a.C. a la casa del ateniense Callias. Cuenta que entre las diversiones que había preparado el anfitrión para sus invitados había un titiritero de Siracusa llamado Photeinos, quien daba representaciones públicas en el Teatro de Baco.
Aristóteles hace la siguiente descripción de los títeres:

«El Soberano dueño del Universo no tiene necesidad de numerosos ministros, ni de resortes para dirigir todas las partes de su inmenso imperio. Le basta un acto de su voluntad: de la misma manera, esos que manejan los títeres no tienen más que tirar de un hilo, para poner en movimiento la cabeza o la mano de esos pequeños seres, después sus hombros, sus ojos, y algunas veces todas las partes de su persona, que obedecen pronto con gracia y medida».

Herón de Alejandría nacido en el año 20 y muerto en el año 62 d.C. matemático y científico griego, explica cómo con un complejo sistema, conseguía mover las figuras. Él mismo tenía un teatro con mecanismos automáticos. Sócrates habla de fantoches, haciendi alusión quizas a los sofistas, y Platón en el libro VII de la República, habla de figuras de madera o piedra que pasan delante del fuego para proyectar sombras, para explicar el mundo sensible como sombras del mundo de las Ideas o Arquetipos, en el Mito de la Caverna.
India

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Máscara de Krishna

En la antigua Mitología hindú, Adi-Nat, la primera marioneta, sale de la boca de Brahma, el Creador. No se puede pedir un origen más noble para los inicios de este arte. Incluso algunos historiadores afirman que el teatro de muñecos es más antiguo que el teatro humano, pues en algún tiempo, el teatro de actores estaba prohibido y se consideraba un presagio de la muerte. Este tabú no incluía al teatro de muñecos, por lo que éste, era el medio por el cual se representaban los Misterios.
Los primeros teatros de muñecos se inspiraban en los poemas épicos sánscritos, el Mahabharata y el Ramayana. Durante muchos siglos las marionetas tenían por voz las notas agudas pero elocuentes de una flautilla de caña, madera o hueso.
Enrique Vesely, importante escritor checo dedicado al estudio de los títeres, dice sobre el origen de las marionetas:

«La cuna del teatro de muñecos fue la India y desde allí se divulgó por el mundo. De la India, lugar preciso del nacimiento, pasaron a Persia, de allí a Arabia, y de Arabia los gitanos los llevaron a Europa atravesando Grecia e Italia.»

Indonesia, Java y Bali
En Indonesia, en Java y Bali el teatro de marionetas y el teatro de sombras fueron utilizados igualmente para las ceremonias religiosas. La UNESCO declaró este arte de las sombras y marionetas patrimonio oral eintangible de la humanidad en el año 2003.

China
En China, donde también es importante el teatro de sombras, durante la Dinastía Tcheou, mil años antes de Cristo, el Emperador Mou hace traer de Asia Central los materiales y los artesanos necesarios para la construcción de muñecos que hace utilizar luego para presentar danzas rituales y ceremonias.
Japón

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Cabeza de león

En Japón, los muñecos son tallados en madera y mueven los ojos, la boca y articulan los dedos de las manos. Menukiya Tyozaburo, renombrado músico del siglo XVI inventa un estilo de muñeco original. El llamado Bunrako es el Utere clásico japonés, quizás el más delicado. Se acompañaba con canciones interpretadas con un instrumento de 3 cuerdas llamado shamisen y se utilizaba para hacer plegarias a los dioses en los ritos sagrados.
Vietnam
En Vietnam actualmente destacan las marionetas sobre el agua Than Long, que mantienen un estilo tradicional. Las fiestas populares organizadas al principio y al final de cada campaña agrícola, son una suerte de rito, para que la cosecha sea buena, más que una forma de divertirse. Son una forma de juegos populares que reflejan las viejas creencias, los usos y las costumbres. Francia
En Francia el arte de la marioneta tuvo grandes admiradores tales como Sara Bernhardt, Voltaire, Delacroix, Balzac, Alfred de Musset o George Sand. En su castillo de Nohant G. Sand, la famosa novelista francesa, compañera sentimental de Frederic Chopin, asiste en 1847 a la primera representación del Theatre des Amis, creado por su hijo Maurice Dudevant. El Théátre des Amis tuvo su apogeo desde 1854 a 1872, presentando obras para la élite del público adulto de Francia. Anatole France dijo de este teatro:

«Estas marionetas se parecen a jeroglíficos egipcios, es decir, a ese algo misterioso y puro… y cuando representan un drama de Shakespeare o de Aristófanes, creo ver el pensamiento del poeta desarrollarse con caracteres sagrados sobre las murallas de los templos».

Inglaterra
En Inglaterra aparecían en los templos crucifijos y madonas cuyos ojos y miembros eran móviles. Con ellos representaban pasajes de la vida y episodios de la pasión de, El Arca de Noé, San Jorge y el Dragón o la Creación. En 1713 Martín Powell dirigía una compañía llamada Punch Theatre. Instalado junto a la iglesia de San Pablo, al iniciarse la ceremonia religiosa, ofrecía una
representación del Arca de Noé. Cuando comenzaban a sonar las campanas llamando al culto, en el espectáculo aparecían Noé y su familia y gran cantidad de animales en parejas. El éxito fue tan grande que la gente dejaba de asistir a los oficios religiosos. Por ello, la Iglesia lo hizo expulsar del lugar. En las obras de Shakespeare se encuentran numerosas referencias a los títeres, y Lord Byron sentía tal admiración por este arte que llegó a decir:

«El que no ama a los títeres no es digno de vivir».

Alemania
El origen de los títeres en Alemania, se debe a la habilidad que tenían los antiguos campesinos, para esculpir en madera de tilo de sus bosques, los muñecos que llegaron a ser verdaderas obras de arte. Los primeros fantoches hicieron su aparición en las catedrales y monasterios.

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Codice-hortus-deliciarum

Ya en la Edad Media hacia el año 1140 aparece un grabado en el Códice Hortus Deliciarum donde dos jóvenes manipulan 2 marionetas representando a 2 guerreros con muñecos de hilos horizontales. Estas marionetas del siglo XII, son las primeras que se conocen en Alemania. Los marionetistas estaban a la vista del público y tenían la peculiaridad que en vez de tirar de los hilos desde arriba, lo hacían horizontalmente. Se cree que la Pasión de Oberammergau procede de estas representaciones.
Johann Wolfgang von Goethe, había instalado un pequeño teatro en los jardines del palacio M Belvedere, en Weimar, residencia del Gran Duque Carlos Augusto y su madre la Gran Duquesa Ana Amalia. El teatro lo llamaban Teatro de la Naturaleza. Fue para este teatro que la Gran Duquesa Ana Amalia hizo traer de Brunswick, una colección de marionetas para representar las danzas alemanas tradicionales.
Goethe sentía gran admiración por el teatro de títeres. Para escribir la obra que lo inmortalizó, Fausto, se inspiró en una representación de títeres que había visto en Frankfurt cuando era aún niño, de un texto de autor anónimo del año 1587 titulado Historia del doctor Juan Fausto, célebre mago y hechicero.
República Checa
Cuando Bohemia estaba bajo la dominación de los Habsburgos, un titiritero, Matej Kopecky, se sirvió de los títeres para despertar la conciencia de su pueblo. Hacía representaciones en checo, lengua que apenas entendían los opresores de su patria. Mostraba episodios de años felices, cuando Bohemia era libre y tenía sus reyes.
Italia
En la Necrópolis de Fusco, fue encontrada una barca con proa de animal y popa de sirena del S. II a.C., que actualmente se encuentra en el museo de Siracusa. Porta cinco figuras de terracota con brazos articulados. Horacio, en sus sátiras, compara la falta de voluntad del hombre a la sumisión de la marioneta que obedece a los dictados del manipulador. Más tarde Marco Aurelio hará
también la misma comparación.
Los Piccoli, es el nombre de los títeres fundados en Milán en 1912, por el doctor Vittorio Podrecca, abogado y escritor. Con su compañía ha recorrido el mundo, para presentarse en los principales escenarios de Europa y América.