Cueva de la ventana Piñar-Granada-España

Al norte de la Sierra Harana en la provincia de Granada, se encuentra la Cueva de la Ventana, nombre que se debe a que la Cueva tiene tres aberturas que permiten iluminar una gran parte de las salas. Si bien tiene un recorrido total de 1200 metros solo se visitan 500 metros que no presentan ninguna dificultas y si muestran el valor geológico y arqueológico de la Cueva.

Los primeros datos de la Cueva se remontan a 1818. En 1850 Pascual Madoz (1806-1870) político español, abogado y ministro de hacienda, la menciona en su obra “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España”, con el nombre de “Ventanilla” o “Cueva de la Campana”.

También Gabriel Puig y Larraz (1851-1917) ingeniero de minas, espeleólogo, prehistoriador y periodista, en su obra “Cavernas y simas de España” (1896) hace referencia a la Cueva de Piñar: » caverna de grandes dimensiones y muy vistosa por las numerosas estalactitas que contiene».

A finales del siglo XIX, Luis Seco de Lucena (1857-1941) escritor, historiador, periodista, doctor en Filosofía y Letras y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, publica un dibujo de la galería central de la cueva.

En 1916 Hugo Obermaier (1877- 1946) prehistoriador, geólogo, arqueólogo y paleontólogo alemán, estudia la cueva y apunta que: “según referencias de gente del lugar, en el interior había una Necrópolis neolítico, que fue espoliada hacía muchos años”.

Entre 1960 y 70 miembros del Grupo de Espeleología de Granada encuentran una cantidad de monedas de oro de origen musulmanas, que podrían haber escondido allí los habitantes del Castillo Árabe, que corona el macizo donde se halla la cueva en cuestión.

Sus habitantes

La Cueva fue habitada desde el paleolítico, hace unos 22.000 años, por pequeños grupos nómadas, cazadores-recolectores, que utilizaban herramientas de piedra tallada, madera, hueso, fibras vegetales, etc. En la cueva actualmente están recreadas diferentes etapas de la vida  cotidiana de sus habitantes.

En el Neolítico, hace unos 8000 años, al dejar de ser nómadas, cultivan cereales, trabajan la piedra pulida, crean núcleos de poblaciones etc. entonces la Cueva deja de ser habitada y pasa a ser utilizada como una Necrópolis.

El ritual funerario está representado en la Cueva. El difunto está en posición lateral durmiente, junto al cuerpo se encuentra todo el ajuar y sus pertenencias. Podría imaginarse que lo colocaban en posición durmiente porque pensaban que dormía y que en ese sueño hacía un viaje a otro lugar, al cual se tenía que llevar las herramientas y todas sus pertenencias. En el ritual aparecen cerámicas, collares, vasijas, una pulsera de piedra caliza. Aparece también un hueso animal de punta. Podría pensarse que era alimento para ese largo viaje. Fue hallado un Idolillo cruciforme de mármol que representa la figura humana. Todo este material fue entregado al Museo Arqueológico de Granada.

En otra zona de la Cueva se encuentra un ritual funerario de época argárica, debajo de una gran loza aparece un difunto en postura fetal, junto a él una copa de la cultura Algar, elementos de cerámica, una espada y una azada de bronce, esta última no parece haber pertenecido al difunto ya que la Cueva fue expoliada por los saqueadores que probablemente la dejaron allí. Sí hay constancia de que el esqueleto, analizado con carbono 14, fue datado en 1400 años a.d.n.e.

En una de las cavidades hechas por el agua tras millones de años, aparecieron más de 250 restos de personas de diferentes culturas que desde la prehistoria a la época moderna han aprovechado la Cueva. Así hay restos de la prehistoria, del neolítico, del cobre, del bronce, del Algar, de los Íberos y de los musulmanes.

La sala de los desprendimientos es un gran espacio en donde hace 700 u 800 mil años se desprendieron grandes bloques, después de eso no han caído más. Es este un recinto en penumbras, que en época neolítica se aprovechó para hacer allí los rituales funerarios.

Se pueden apreciar formaciones muy antiguas de estalactitas y estalagmitas de grandes dimensiones, y otras muy pequeñas que se están formando ahora por el bicarbonato cálcico de las gotas de agua que caen por filtraciones.

Más adelante hay cinco salas que solo son visitadas por espeleólogos: la primera es la “sala de los barros”, porque en ella hay arcilla, la segunda la sala de “los belenes” la tercera la “sala de los murciélagos” por haber en ella muchos de estos animales, la cuarta la “sala del tobogán” y la última “la sala del tesoro” porque en ella es donde se encontraron las monedas musulmanas, como se ha dicho más arriba.

Debido a la excelente acústica de la Cueva, se ha instalado un pequeño teatro en donde en verano se realizan conciertos para los visitantes.

Donde actualmente está la entrada a la Cueva de la Ventana,  se observan unos grabados en la piedra, como petroglifos que según la guía datan de 35.000 años  atrás aproximadamente.

 

Conclusión

Es una Cueva de gran interés arqueológico y geológico que transporta al visitante a la inmensidad de las fuerzas de la naturaleza, a la belleza de las entrañas de la tierra y le permiten reflexionar sobre el largo viaje a otra forma de vida, después de lo que hoy se llama muerte, que los hombres de aquellos tiempos veían como un nacimiento a otra vida, despojado ya del cuerpo físico, y llevando a ese nuevo estado solo las nobles experiencias acumuladas en esta vida, dentro de su ser espiritual.