Yinon Piamenta

Introducción

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Toth fue uno de los dioses principales y el más popular de la religión, mitología y visión del mundo del Antiguo Egipto. Los egipcios lo veían como un arquetipo: el maestro de sabiduría, inventor del sistema de escritura, portador del conocimiento sagrado, patrono de los escribas y dios de la Luna.

En este documento revisaremos la presencia de Toth en la mitología y el arte del antiguo Egipto, examinaremos su simbolismo como arquetipo y, eventualmente, trataremos de señalar las características paralelas entre Toth y el dios griego Hermes, que llevaron a los griegos a hacer una conexión entre estos dos dioses.

Los griegos que llegaron a Egipto en tiempos antiguos compararon sus dioses con los dioses que encontraron, de acuerdo con lo que ellos
vieron como características similares. Mi intensión en este documento es buscar las características de Toth que llevaron a los griegos
a considerarlo a él y Hermes como un solo dios.

En el desarrollo de este documento aparecerán diferentes fechas de la historia egipcia, las cuales todavía están en estudio por la investigación egiptológica, sin alcanzar un entendimiento completo de las mismas. Para evitar el corte en la continuidad de las fechas, y para permitir al lector cierta orientación en el marco del tiempo y en la división de la época – se anexa una tabla general que arregla en la línea de tiempo diversas dinastías y períodos.

La tabla fue tomada del libro de Shlomit Israeli: “Egyptian Mythology”.((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), p. 8.))

Época                                               Dinastía                                                       Años (a.C.)

Las Dinastías Tempranas               1 – 2                                                           2650 – 2900
El Viejo Reino                                   3 – 6                                                           2650 – 2150
El Primer Período Intermedio       7 – 10                                                         2150 – 2040
El Reino Medio                                 11 – 12                                                        2040 – 1800
El Segundo Período Intermedio    13 – 17                                                        1800 – 1550
El Reino Nuevo                                 18 – 20                                                       1550 – 1070
El Tercer Período Intermedio        21 – 25                                                        1070 – 664
El Período Tardío                             26 – 31                                                          664 – 332
El Período Ptolomeico                     —                                                                 332 – 30

El nombre de Toth

Una de las principales y más notables características de los nombres de los dioses egipcios es que se pueden escribir de muchas y diferentes formas, cada versión
conteniendo jeroglíficos diferentes, los cuales pueden arreglarse en un orden intercambiable y con diferentes signos determinativos – dependiendo de las
circunstancias.

3Tenemos evidencia para el nombre de Toth desde los textos del Viejo Reino. En los escritos más antiguos se escribe con el símbolo del dios, un ibis sobre
una percha o árbol de tronco derecho, la forma que fue la más común a través de todos los períodos.

Solamente raras veces se puede rastrear el nombre de Toth deletreado en una manera exclusivamente fonética: 4
Esta escritura básica se volvió común en los textos funerarios del reino medio. Desde entonces los egipcios continuaron agregando diversas formas de escritura. La forma simbólica (no fonética), que es a la vez un símbolo, ideograma y el nombre completo del dios, es el más común en todos los períodos de la historia egipcia.((P. Boylan, Thoth, The Hermes of Egypt, (Chicago, 1922), pp. 1-3.))

Fue el egiptólogo prusiano K. R. Lepsius quien descubrió que el nombre del dios debía leerse como ‘Djehuty’, una lectura que corresponde a la traducción copta tardía para el nombre de Toth escrito
Hasta el momento, la investigación egiptológica no ha logrado proporcionar una explicación inequívoca en relación al nombre de Toth. Una explicación fue sugerida por los Egiptólogos P. Boylan((P. Boylan, Thoth, The Hermes of Egypt, (Chicago, 1922), p. 10-5.)) y K. H. Sethe((K. Sethe, Amun und die acht Urgotter von Hermopolis, (Berlin, 1929), p. 38.)), que dicen que es posible que el nombre de Toth está escrito en una forma de Nisbe (un adjetivo que se deriva de un sustantivo, un elemento lingüístico que aparece también en las lenguas semíticas), y que significa: “El de Djehut”.

Esta forma es típica para nos nombres de los dioses egipcios, que se derivan del sustantivo de un Nome, ciudad o incluso un nombre. Puesto que no estamos
familiarizados con ninguna ciudad, Nome o un sustantivo con ese nombre, esta hipótesis no nos da ningún entendimiento acerca del significado del nombre “Djehuty”,aunque lingüísticamente tiene otro equivalente en el lenguaje egipcio.

Otros Egiptólogos como T. Hopfner, H. E. Naville y K. Piehl también sugieren que el nombre podría derivarse de una forma de Nisbe, pero no la que se liga a un lugar, sino a un antiguo epitafio desconocido para el ibis. En su opinión, posiblemente la palabra ‘Djehu’ o ‘Dehu’ era el anterior nombre del ibis y, por lo tanto, ‘Djehuty’ podría significar “Aquel que tiene la naturaleza del ibis”.

No se encontraron referencias escritas para esta suposición, sin mencionar el hecho de que hay un problema de alternancia de letras entre escr , que se agrega a la confusión general.

Apariciones de Toth en el arte egipcio: el Ibis y el Babuino

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Toth en sus dos formas. Período Tardío

Cada religión y cultura tiene su propia forma para exhibir una representación artística de sus dioses, y en el Antiguo Egipto hubo ciertas formas para mostrar esta representación. Era posible presentar a los dioses en una manera antropomórfica (como Amón o Ptah), zoomórfica (como Anubis, el chacal; o Sobek como un cocodrilo), o en una representación que combina la forma humana y animal (como Horus como hombre con la cabeza de un halcón, o Sekhmet, como una mujer con la cabeza de una leona).

 

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Toth como babuino. Período Tardío

Algunas veces la representación artística puede cambiar de acuerdo a la circunstancia o escenario.

Toth aparece en diferentes ocasiones como un ibis, o como un babuino, o como un hombre la cabeza de un ibis((D. P. Silverman, “Divinity and Deities in Ancient Egypt”, Religion in Ancient Egypt, (New York, 1991), pp. 19-20.))

Toth en la forma de un babuino se basa principalmente en ‘Babuino Hamadryas’ y algunas veces como ‘Papio Cinocéfalo’, que son babuinos del grupo de Cercopithecidae. Con base a las evidencias que sobreviven hasta nuestros días, Toth aparece con la forma de un babuino en el contexto de patrón de los escribas y en un contexto lunar.

En la mayoría de casos se le muestra sentado sobre su parte trasera, su cabeza adornada con una melena, sus piernas se retraen hacia su cuerpo, y sus manos descansan sobre sus rodillas. Algunas veces sobre la cabeza del babuino hay una doble representación de la luna: la luna llena descansando dentro de la luna creciente.

Una tipología artística que se repite en algunas variaciones muestra a Toth como un babuino, sentado en plano elevado y bajo él se sienta un escriba que escribe en sus rollos.

Para convocar la presencia de Toth era costumbre hacer pequeñas estatuas de cera en la forma de un babuino((G. Pinch, Magic in Ancient Egypt, (London, 1994), p. 97.)) Tenemos evidencias de las primeras dinastías de un dios lunar con la figura de un babuino llamado ‘Hedj-wer’ – ‘El Gran Blanco’, el cual se sincretizó con Toth mientras pasó el tiempo.(( I. Shaw & P. Nicholson, “Thoth”, The British Museum Dictionary of Ancient Egypt, (Barcelona, 1995),))

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Toth como escriba. Templo de Luxor

Toth en la forma de un ibis se base en ‘Threskiornis aethiopicus’, el ibis sagrado africano. Con esta apariencia de ave, existe una asociación obvia de él como patrón de los escribas o como un dios lunar, excepto talvez para el contexto lunar (los egipcios podrían hacer la conexión entre la Luna y el ibis debido a su pico, que pudiera recordarles la luna creciente).

Toth se muestra en la forma de un hombre con la cabeza de un ibis principalmente cuando está participando con un rol activo en la escena. Así, se le muestra sosteniendo la tablilla y la pluma de un escriba, o con una rama de palma, con los cuales está
escribiendo, calculando o documentando.

La apariencia humana de Toth es la más común de las representaciones artísticas, mientras que como una figura totalmente zoomórfica, el babuino es más común que los ibis (aunque debe recordarse que este hecho fue influenciado directamente por las
reliquias que sobrevivieron hasta nuestros días, y por lo tanto, no es necesariamente lo verdadero)((R. H. Wilkinson, “Thoth”, Gods and Goddesses of Ancient Egypt, (New York, 2003), p. 216.))

Toth como una deidad lunar

Es habitual ver a los antiguos egipcios como los adoradores del sol, pero poco se conoce acerca de su adoración a la luna, el cual se expresó en festivales que celebraban en a inicios del mes y en la noche de luna llena.

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Toth de Abu Simbel. Dinastía XIX

Un eco de la importancia de la luna puede verse a través de los nombres de los faraones y asimismo en la de los compatriotas
comunes, que incluían la luna como Iâhhotep (Ahotep) o Ahmose, que significan: ‘La Luna está contenta’, y ‘La Luna nace’ respectivamente.((R. H. Wilkinson, “Thoth”, Gods and Goddesses of Ancient Egypt, (New York, 2003), p. 216.))

Varios Egiptólogos como C. J. Bleeker estimaron que el calendario lunar precedía en Egipto al conocido calendario solar. Bleeker sugirió también que el culto lunar participaba más en los períodos tempranos hasta que cedió su sitio al culto popular de Ra. Las conexiones de Toth con la luna se expresaron en los textos egipcios de dos maneras: en algunos escritos se le muestra como igual a la luna y en otros, aparece solamente como el guardián de la Luna.(( C. J. Bleeker, Hathor and Thoth, Two Key Figures of the Ancient Egyptian Religion, (Leiden, 1973), pp. 114-117.))

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Toth como dos Babuinos con la Luna en sus cabezas, apoyando a Kefri como un escarabajo rodando el Disco Solar. Dinastía XVIII

Toth con la luna sobre su cabeza en representaciones artísticas – como luna llena o luna creciente – puede verse en sus dos manifestaciones, como ibis y como un babuino.(( H. George, “Thoth”, The Routledge Dictionary of Egyptian Gods and Goddesses, (New York, 2005), p. 157.))

Algunos académicos sugieren, tal como se ha dicho, que el pico del ibis de forma de media luna podría haber vinculado a Toth con la luna(( I. Shaw & P. Nicholson, “Thoth”, The British Museum Dictionary of Ancient Egypt, (Barcelona, 1995), p 289.)) pero como hecho la investigación Egiptológica no sabe por qué los egipcios lo hicieron.

Aquí resumiremos dos mitos que tratan sobre la relación de Toth con la luna. El primer mito fue escrito en el
Papiro 1 de Chester Beatty, datado en el Reino Nuevo((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), p. 51.)) El mito describe las luchas de Set y Horus por el trono; durante esa lucha, Set saca el ojo de Horus, lo lleva al fin del mundo y lo arroja lejos para que la oscuridad cubriera el mundo. Toth fue en busca del ojo de Horus y lo encuentra destrozado; entonces combina las partes y así crea la luz de la luna nocturna y restaura Ma’at para el mundo.

El otro mito se basa en los escritos del griego Plutarco y data del siglo I ó II A.D., aunque cabe la buena posibilidad de que sea más antiguo en origen.((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 44-45.)) Este mito trata del método de recuento de los días del calendario egipcio, el cual incluía 360 días; los cinco
días faltantes para completar el año solar de 365 días se colocaban al final del último mes del año y antes del comienzo del año nuevo. El mito describe una situación
parecida al mito griego de Urano y Cronos como los dioses que temían perder su reino ante una generación más joven. Antes de volverse viejo, Ra estaba preocupado de que uno de los hijos de Nut (la diosa del cielo) tomara su lugar en el trono; por lo tanto, la maldijo para que ella no pudiera tener hijos en ningún día del año. La desdichada Nut solicitó a Toth su ayuda; él sabía que la maldición del rey de los dioses no podía retirarse, de modo que consiguió trazar un plan.

Toth llamó a Khonsu, el dios de la luna – su nombre significa ‘Aquel que cruza (el cielo)’ y lo invitó a un juego: si Toth salía ganador, tomaría la luz de Khonsu (en
aquellos días la luz de Khonsu era igual a la luz de Ra). Toth empezó a ganar, y tal como Yudhisthira en el Mahabharata, Khonsu fue arrastrado a apostar más y más de su luz, hasta que no contaba con suficiente luz para brillar todo el mes. Toth tomó la luz que Khonsu había perdido y con ella creó cinco nuevos días, y los colocó al final de un año y al principio del siguiente. En estos días Nut dio a luz a Osiris, Horus, Set, Isis y Neftis. Este mito se refiere al vínculo entre Toth y la luz de la luna, y distingue a Toth como el dios que tiene control del tiempo, un elemento asociado con la luna.

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Estela Metternich, Dinastía XXX

Toth como patrono de la medicina, la magia y los escribas egipcios

Clemente de Alejandría (150- 215 A.D.), a quien se le considera entre los primeros padres de la iglesia, indicaba en sus escritos que los egipcios tenían 42 libros secretos de la sabiduría, escritos por Hermes (Toth), los cuales se guardaban en sus templos. Según él, estos libros contenían piezas dedicadas a la astrología, cosmología, geografía y medicina.(( G. Pinch, Magic in Ancient Egypt, (London, 1994), p. 61.))

En este capítulo revisaremos las apariciones de Toth en la antigua mitología egipcia, como el dios más asociado entre los egipcios con las ciencias Herméticas: medicina, magia y el arte de la escritura.

Toth como curador

La ‘Estela de Metternich’ fue tallada en el último período, durante el reinado del rey Nectanebo II, y sirvió como un elemento de tratamiento y protección contra mordeduras de serpiente y picaduras de alacranes. El mito se talló en ella y describe el rol de Toth como curador.((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 60-65.))

El mito narra como Set disfrazado en la forma de una serpiente muerde al niño Horus, después que su madre Isis salió en busca de alimento y lo dejara solo.

Viendo Isis que Horus había sido mordido pidió ayuda y Toth vino a ayudarla en la barca de un millón de años. Le prometió que descendería de los cielos con el aliento de vida para sí curar al niño con fiebre. Toth inició una serie de hechizos y encantos para hacer salir el veneno del cuerpo de Horus; se eliminó la influencia del veneno y así Isis se sintió aliviada. Toth regresó a la barca de un millón de años y en los tiempos venideros Horus creció y vengó la muerte de su padre, demandando así su derecho al trono.

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Toth como un Ibis y como un Adorador. Período Ptolomeico

Los mitos, que hablan de los eventos y las obras de los dioses, no eran simples leyendas de los antiguos egipcios, sino una descripción poderosa de la conquista de los dioses sobre los peligros y males que los atacaban. Ésta vívida descripción otorgaba a los dioses los poderes sobre la enfermedad y la validez de los hechizos que se escondían dentro del mito.

Tal como lo indicaba M. Eliade en su libro “Le Mythe de l’éternel retour”, (El mito del eterno retorno), la acción mágica es efectiva y significativa solamente si imita o repite el arquetipo que se encarna en el mito.

La persona que reconstruye el relato mítico se encentra a sí mismo transferido dentro del tiempo mítico donde
ocurre el mito. Ahí puede experimentar los poderes realizándolo y ser capaz de transmitirlo.(( M. Eliade, Le Mythe de l’éternel retour, Archétypes et Répétition, (Jerusalem, 2000), pp.38-39.))

Narrar el relato mítico por parte del curador, que proclama los hechizos en él, junto con los poderes mágicos de las imágenes y palabras que fueron talladas sobre la estela, constituyen una poderosa arma para medicina del antiguo Egipto.((J. P. Allen, The Art of Medicine in Ancient Egypt, (New York, 2006), p. 63.))

Toth, señor de la magia

Toth es descrito como uno de los poseedores del poder mágico que los egipcios llamaban “Heka”, más que cualquier otro dios masculino egipcio. Fue llamado “El
Misterioso”, “El Desconocido”. Su templo en Hermópolis contenía una biblioteca que fue famosa por sus antiguos libros de magia.((G. Pinch, Magic in Ancient Egypt, (London, 1994), p. 28.))

Un relato del período Ptolemaico(( S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 180-168.)) presenta a Toth como el Señor de los Hechizos y de la Magia: El Príncipe Setne Khaemwaset, el cuarto hijo de Ramsés II (1279-1213 a.C.), fue un alto sacerdote de Ptah en Menfis, un escriba brillante y un poderoso mago.

Un día Setne se dio cuenta de un libro de hechizos escrito por la mano del propio Toth y que se escondió en la tumba de un príncipe que había muerto hacía mucho tiempo atrás, en un cementerio de Menfis. Después de una larga búsqueda, Setne encontró la tumba, pero los espíritus del príncipe y de su esposa le impidieron tener acceso al libro. El espíritu de la esposa del príncipe trató de disuadirlo de tomar el libro al decirle cómo ellos lo obtuvieron y cómo pagaron por eso con sus vidas. El príncipe muerto añoraba la antiguas inscripciones escritas sobre los templos y las tumbas de la tradición, pero un encuentro con un viejo sacerdote le hizo darse cuenta que estas inscripciones hechas por el hombre eran insignificantes comparadas con el libro escrito por el mismo Toth. Dentro del libro habían dos hechizos: proclamar el primero confería el poder de la influencia del cielo y la tierra, hablar en la lengua de los animales y ver el pez en el abismo; proclamar el segundo confería el poder de ver a Ra, la Enéada y la luna creciente.

El libro espera en Coptos, yace dentro de seis baúles, uno dentro del otro, mientras que alacranes y serpientes lo rodean, y una serpiente eterna encierra el área entera en un círculo. La esposa del príncipe trató de disuadirlo, pero él no la escucho y se lo llevó a Coptos. El príncipe encontró el lugar escondido, mató a los alacranes y serpientes, y luchó tres veces contra la serpiente eterna hasta que la mató y nunca más se levantó de entre los muertos. El príncipe abrió los baúles y encontró el libro, copió su contenido en un rollo de papiro y lo empapó en cerveza; luego bebió el líquido y así escondió dentro de él el conocimiento secreto. Toth estaba furioso de este ladrón y causó la muerte de la esposa y del hijo del príncipe. El príncipe impactado se ató el libro al cuerpo y se arrojó a un río. Así, el príncipe fue enterrado con su esposa y el libro de los secretos. Setne no escuchó las advertencias del espíritu, tomó el libro y lo leía todos los días. Después de tener un horrible sueño sobre una hermosa mujer que tomaba sus posesiones y le hacía perder a su esposa e hijos, Setne entendió que había perdido su mente y corrió a Coptos para enterrar el libro y todo volvió a estar bien.

Otra historia del mismo período((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), p. 185.)) trata sobre Si-Osiris, el hijo de Setne, también habla sobre un libro de hechizos escrito por Toth. En este relato se describe a Toth como el dios que creó la magia y como un guía para los magos en sus sueños. Incluso otra historia relata a Toth como el inventor de la escritura, un rol que discutiremos en la siguiente parte.

Toth, dios de los escribas y la escritura

Los egipcios llamaban a sus jeroglíficos “Divinas Palabras”, que no funcionaban como elementos del lenguaje secular cotidiano, sino también como un medio para portar “Heka”, magia. Los jeroglíficos son una escritura de ideograma y los egipcios les atribuían su propio poder. Algunas veces se puede ver un intento de Egipto por restringir la fuerza de las palabras dentro de un texto al mutilarlas deliberadamente: se pueden ver pájaros sin sus patas y serpientes cortadas por la mitad.((G. Pinch, Magic in Ancient Egypt, (London, 1994), p. 69.))

Dentro del mito que trata de la lucha de Horus y Set por el trono, del Papiro Chester Beatty 1 del Reino Nuevo, Toth recibe los epitafios: ‘”Señor de la Escritura” y “El
Escriba de la Enéada de la Verdad”. Cuando la necesidad de enviar una nota a Osiris, solicitándoles decidir sobre quién gobernaría, fue Toth quien la escribió.(( S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 73-74.))

En la escena del pesaje del alma, cuando el corazón del fallecido se pesa contra la pluma de Ma’at, la Justicia Cósmica, se muestra a Toth como un escriba que documenta los resultados del pesaje.

Toth como un mensajero

En muchos mitos se describe a Toth como el mensajero de Ra, el rey de los dioses. Hay un mito familiar a nosotros que proviene de varias fuentes; la versión que se presenta aquí se basa en el Papiro Leiden I 384.((S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 45-49.))

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Libro de Los Muertos de Hunefer. Dinastía XIX

El mito describe cómo el ojo de Ra, la diosa Tefnut, se enojó con su padre y se marchó a Etiopía revestida de la forma de una leona salvaje, cuya se de sangre aterrorizaba tanto a los animales como a las personas. Ra extrañaba a su hija y envió a Toth como un babuino para que ella regresara. Después de encontrarla, Toth trató de persuadirla de regresar a Egipto que tenía muchas ventajas sobre Etiopía. Después de decirle algunos proverbios, ella terminó su sangriento viaje y regresó a su casa.

Otro mito describe el nacimiento de Hatshepsut, el excepcional rey de la XVIII dinastía, en especial debido al hecho de que fue una mujer. El mito proviene de una inscripción de su templo en Dier El-Bahri.(( S. Israeli, Egyptian Mythology, (Tel-Aviv, 2005), pp. 92-90.)) Amón-Ra, el rey de los dioses, reunió a todos los dioses y les informó que era el momento para él de concebir a un hijo que sería un gran rey y que gobernaría sobre muchas naciones. Toth escuchó silenciosamente sus palabras y le contó sobre Ahmose, una mujer de extraordinaria belleza que merecía ser la madre de tan grande rey, la esposa del faraón Thutmose I. Amón-Ra preguntó por el lugar donde se encontraba esa mujer y Toth lo condujo a su aposento. Ahí, Amón-Ra colocó en la nariz de ella el Ankh, símbolo de la vida, y la fecundó. Este mito el rol de Toth como mediador del Amón-Ra en la tierra, aquel que tiene el acceso a los humanos y conoce donde viven.

El Verso No. 359 de los textos de la pirámide describe cómo el dios obtiene acceso al inframundo “sobre las alas de Toth, a través de la otra orilla del sendero curvo de agua”((Shaw & P. Nicholson, “Thoth”, The British Museum Dictionary of Ancient Egypt, (Barcelona, 1995), p 288.)) El Ibis un ave anfibia; puede caminar en la tierra, nadar en el agua y volar en el aire; como tal, se trata de una metáfora adecuada para Toth, que vincula el cielo (lo divino) con la tierra (lo humano).

El rol de Toth como deidad lunar es otra asociación como mensajero de Ra. En un mito fechado en el Reino Nuevo, Ra nombra a Osiris como rey sobre la humanidad y a Toth como su enviado. Toth tenía que brillar en el cielo nocturno mientras Ra navegaba en el inframundo.((G. Pinch, Magic in Ancient Egypt, (London, 1994), p. 26.)) La Luna no irradia luz propia, solamente funciona como un eco de la luz solar. Es el astro más brillante en el cielo nocturno y sorprendentemente idéntico en tamaño al sol cuando se le ve desde la Tierra (debido a la correlación milagrosa entre el tamaño de la Luna y su distancia de nosotros – al tamaño y distancia del Sol). Por lo tanto, es fácil de entender la razón por la cual los egipcios veían a Toth como el Mensajero de Ra, siendo el portado de la luz de Ra en su ausencia.

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Toth como un Babuino sobre la Base Escalonada de la Verdad. Dinastía XVI

Toth como psicopómpico, el guía de las almas

Uno de los deberes principales de Toth es el acompañamiento y la guía para los muertos en la vida después de la muerte. Este rol pudo haberlo convertido en un dios popular. Obtuvo este rol debido a su participación en la resucitación de Osiris en el mito de la resurrección.

Toth, el experto de la curación, ayudó a Isis y Neftis en sus esfuerzos por revivir a Osiris. También estuvo presente cuando
Anubis momificó a Osiris y supervisó el proceso completo. Toth trajo consigo el viento fresco del norte a la nariz de Osiris y
así lo revivió. Lleva a cabo la ceremonia de “la abertura de la boca” para él y le ayuda a ponerse de pie con la ayuda de Horus.(( J. Bleeker, Hathor and Thoth, Two Key Figures of the Ancient Egyptian Religion, (Leiden, 1973),
pp. 131-136.))

Usando un hechizo mágico, convirtió a Osiris en el “Ahk” sagrado, un ser de luz. El concepto de “Ahk” se deriva del verbo egipcio “iluminar”, que usualmente se traduce como “aquel que cambió su forma”, puesto que el difunto puede volverse “Ahk”
solamente a través de la metamorfosis ritualista.

El cuidado que Toth da al difunto está de acuerdo con el servicio que le dio a Osiris en el mito de resurrección. En los textos funerarios, el muerto acostumbraba a pedirle a Toth que le garantizara una existencia larga y bendita en la siguiente vida, deseando el mismo tratamiento que él había dado a Osiris.

Los Versos No. 639 y 830 de los textos de la pirámide describen a Toth como “uniendo” al difunto, así como une el cuerpo despedazado de Osiris. Toth le al muerto
el ojo de Horus, realiza la ceremonia de “la apertura de la boca” para que pueda hablar, lava sus pies y lo protege colocando sus brazos a su alrededor.

Los Versos No. 387, 595 y 1377 de los textos de la pirámide describen a Toth llevando al difunto sobre sus alas hacia el cielo. En el mundo del más allá anuncia la llegada del difunto y se encarga de que sea incluido en la barca de Ra, para que pueda levantarse cada mañana con Ra.

Toth completa su tarea como Psicopómpico de una manera profundo al iniciar al difunto en la sabiduría secreta que posee y en el secreto de la noche. Este es un paso profundo por el cual Toth es llamado “Omnisciente”. Es posible que el servicio más grande que Toth da al muerto sea en su protección durante el pesaje del corazón, frente a Osiris y los otros 42 Jueces.((C. J. Bleeker, Hathor and Thoth, Two Key Figures of the Ancient Egyptian Religion, (Leiden, 1973),
pp. 145-150.))

Resumen: Toth como arquetipo paralelo a Hermes

En este documento hemos tratado de revisar los atributos de Toth en la mitología, simbolismo y arte del antiguo Egipto. Algunos de ellos podrían parecerse a los atributos de Hermes, lo que pudo haber influenciado a los griegos a vincular a ambos dioses. Como conclusión, debemos señalar cuatro características claves, que son comunes tanto para Toth como para Hermes:

1) Dioses Mensajeros: En la sección dedicada a Toth como mensajero, revisamos este rol como conector entre el cielo y la tierra, entre lo divino y lo humano. Toth es el mensajero de Ra – Rey de los dioses, mientras que Hermes es el mensajero de Zeus, rey de los dioses griegos. Hermes usa un casco y sandalias aladas, lo que le permite llevar a cabo su rol como mensajero y moverse libremente desde el Olimpo hasta el mundo de los mortales; de igual manera, Toth alado, como ibis, atraviesa el aire, la tierra y el mar.

2) Cetros en forma de serpiente: otro parecido es el atributo de Hermes llamado Kerykeion en griego, y Caduceus en Latín. Se trata de un cetro con dos serpientes
enroscadas a su alrededor. Toth posee un cetro similar como atributo, tal como se puede ver en la maravillosa representación del templo de Seti I en Abidos.

3) Dioses Psicopómpicos: como dios mensajero que vincula los dos mundos, Hermes también es el guía de las almas de los muertos; es Psicopómpico, la escolta divina que acompaña a las almas a su descanso celestial.((R. Hard, The Routledge Handbook of Greek Mythology, (London, 2004), p. 161.)) El análisis arriba sobre Toth como Psicopómpico presenta este parecido bastante completo entre ambos dioses.

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Toth ofrece a Seti I un signo Ankh, Abidos. Dinastía XIX

4) Dioses de la Magia: la atracción del paganismo greco-romano hacia el misterio que Egipto dejaba tras de sí, sobre sus colosales edificios en ruinas, pero lleno de templos mágicos, se volvió mas fuerte debido la larga presencia helenística en Alejandría.

Éste era el lugar para marcar la forma sincrética que rugió de la unión de los atributos de Toth y Hermes en los siglos posteriores: Hermes Trimegistus. Los griegos vieron en Toth una antigua encarnación de Hermes y empezaron a atribuirle a ese antiguo Toth- Hermes (Trimegistus) grandes volúmenes de textos que se unificaron bajo el título de
“Hermética”. La mayoría de los textos fueron escritos en griego y compuesto en la región del Delta Egipcio, del tiempo que precedió a la aparición del Cristianismo hasta el siglo III A.D. Estos Textos se escriben sobre astrología, magia, alquimia y teología. El texto más famoso data del siglo II al III A.D., bajo la colección llamada “Corpus
Hermeticum”.((A. Faivre, The Eternal Hermes, From Greek God to Alchemical Magus, (Grand Rapids, 1995), pp. 16-17))
Años después de que sus templos fueran abandonados, Toth y Hermes continúan guiándonos en el camino de la sabiduría, a través del velo del misterio, hacia la más alta verdad de unidad.

Que podamos ser dignos de su protección y guía en el mundo del más allá, y seamos lo suficiente puros para respetarlos como en los tiempos antiguos, al reconstruir sus templos dedicados a la eterna sabiduría.

Bibliografía

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