Fátima Gordillo

No resulta irónico que el pensamiento positivo, con su optimismo a prueba de bombas, esté detrás de la crisis económica de 2008. El enorme estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos era una conclusión inevitable, pero nadie se atrevió a hablar de ello porque “no a uno le gusta el aguafiestas “.

En […]