Fernando Schwarz

Todas las épocas y filosofías a pesar de sus intenciones tienen un lado oscuro y aunque hoy en Occidente se ha olvidado, la Edad de la Luces produjo efectos sombríos que han llegado hasta hoy. Trataremos de comprender cómo la Ilustración creó
el pensamiento racista contemporáneo y por qué no debemos ignorarlo.

En ciertos países para hacer frente al naciente oscurantismo, la fragmentación del pensamiento, el nacionalismo, el relativismo y las ideologías diversitarias, se ve al movimiento intelectual de los siglos XVII y XVIII como una respuesta a las fuerzas del “caos” y del posmodernismo. Comprometidos con el ideal del progreso indefinido, el racionalismo mecánico y el liberalismo clásico, estos nuevos “ilustrados”, no tienen en cuenta el corazón de la paradoja que encierra la
filosofía de las Luces.

La paradoja de este movimiento que alienta el humanismo es que sus ideas de libertad humana y derechos individuales -conceptos a los cuales no podemos dejar de adherir- echaron raíces en naciones que sometían a otros seres humanos a la esclavitud y que produjeron el exterminio de numerosas poblaciones indígenas.

Como lo constata Jamelle Bouie, “el dominio colonial y la expropiación funcionarían en concierto con la propagación de la libertad y el liberalismo surgiría junto con nuestras nociones modernas de raza y racismo”.

Linée y el nacimiento de la taxonomía, la clasificación de las especies

Es también en este momento cuando la biología moderna comienza a desarrollarse con nuestra comprensión de los mecanismos del mundo viviente. Entre los que fundan las bases, el naturalista sueco Carl von Linné, ocupa un lugar central porque es él quien concibió nuestra taxonomía, en otras palabras, la clasificación (todavía en uso hoy en día) de las especies en categorías, órdenes, familias. Se basa en una concepción fija y territorial de la vida donde cada ser se define por su pertenencia a una especie, a su vez arraigada en un entorno, un lugar. Su única incursión fuera de su país de origen, una breve estancia en Laponia, reforzó su rechazo de otras culturas. Su taxonomía también se aplicaba a los humanos, estableciendo entre ellos toda una jerarquía de subespecies, una especie de racismo pseudocientífico cuya influencia se sentirá durante mucho tiempo. La raza, tal como la entendemos hoy, una taxonomía biológica que transforma la diferencia física en relaciones de dominación, es un producto de la Ilustración.

Es un intento de resolver una contradicción fundamental entre la propagación de la libertad y el mantenimiento de la esclavitud. Debemos entender lo que esto significa para nuestra comprensión del mundo actual. La denigración, la segregación y la esclavitud no son nuevas en la historia humana, pero aquellos que la practicaron no aspiraban a promover la Libertad y mejoras para toda la sociedad ni revindicar los derechos humanos y que todos seamos iguales ante la Ley.

¡La dicotomía entre civilización y salvajismo caracteriza la expansión occidental fuera de Europa apoyándose en las ideas de la Ilustración y se justifican llevando la “civilización” a los pueblos ignorantes y salvajes es decir los que no eran como ellos! La Europa heredera de la Ilustración se auto-centró sobre ella misma sin intentar comprender a los pueblos que encontraba.

Según Kant, “los negros se encuentran mucho mas abajo” que los blancos

El pensamiento científico de la Ilustración creó una taxonomía racial y la ideología de un “código de color, blanco superior al negro” nos explica el historiador Ivan Hannaford en Raza: la historia de una idea en Occidente. Se trata de dejar de lado el orden metafísico y teológico de las cosas, en favor de una descripción y clasificación más lógica que ordenara a la
humanidad según criterios fisiológicos y mentales basados en ‘hechos’ observables y evidencia experimental.
Emmanuel Kant en su teoría antropológica nos dice: “En los países cálidos, los hombres maduran más rápido
en todos los aspectos, pero no alcanzan la perfección de las zonas templadas. La humanidad alcanza la mayor
perfección en la raza de los blancos”. Los Indios Amarillos ya tienen menos talento. Los negros son mucho más bajos. En otra parte, Kant afirma que los blancos poseen todos los impulsos de la naturaleza en afectos y pasiones, todos los talentos, todas las disposiciones a la cultura y la civilización, y pueden obedecer tan rápidamente como gobiernan. Son los únicos que siempre avanzan perfectamente.

No se puede simplemente separar esta teorización racial de la filosofía moral por la que Kant es aclamado, ya que, como señala Emmanuel Eze, representa una parte sustancial de la carrera del filósofo. En The Color of Reason: The Idea of ‘Race’ in Kant’s Anthropology, Eze escribe: “La posición de Kant sobre la importancia del color de la piel no solo como una codificación sino como evidencia de la codificación de la superioridad o inferioridad racional se refleja en un comentario que hace sobre la capacidad de razonamiento de una persona ‘negra’ “. Al evaluar una declaración hecha por un africano, Kant la rechaza y agrega: ‘Este hombre era completamente negro de pies a cabeza, lo que obviamente demuestra que
estas palabras fueron estúpidas’. Por lo tanto, no se puede argumentar que el color de la piel era para Kant solo una
característica física. Más bien, era la marca de una cualidad moral permanente e inmutable.

John Locke y la justificación de la esclavitud

El joven Voltaire, que nunca había puesto un pie en esas tierras exóticas, describe como un hecho probado, la existencia de una tribu del Congo de tamaño minúsculo y cuyos ojos eran rojos. Otros eruditos juran que se encontraron con nativos
con colas de gato. A las mentes educadas de Europa les gusta hacer gabinetes de curiosidades. El filósofo empirista inglés John Locke (1632-1704) precedió al filósofo idealista Kant con su defensa de la esclavitud y al mismo tiempo la promoción de la defensa de la libertad política y económica. Es considerado como el padre de la democracia moderna. Locke otorga a los propietarios “poder y autoridad absolutos” sobre sus esclavos. ¡La oposición de Locke a la “esclavitud” se refiere a su oposición a la dominación política de un monarca absoluto como el de las cortes europeas, pero no a la trata de esclavos!
Para Locke, Dios ha dado la tierra a los hombres en común: pero, puesto que también se la ha dado para las mayores ventajas, y para las mayores comodidades de la vida que pueden derivar de ella, no se puede suponer o creer que tiene la intención de que la tierra siga siendo siempre común y sin cultura. En el contexto de la colonización inglesa, este es un argumento que justifica la expoliación sin tener en cuenta a los pobladores.

Conclusión

Finalmente, estas nociones de inferioridad siempre se han arraigado en nuestra sociedad. Hoy en día, los discursos más populares sobre la Ilustración ignoran esta contradicción y sus manifestaciones contemporáneas, que se pueden
ver en la persistencia de jerarquías raciales dentro de la democracia más antigua del mundo, los Estados Unidos.

Algunos autoproclamados defensores de los ideales de la Ilustración incluso se atrevieron a ridiculizar la idea de una conexión entre la Ilustración y nuestras concepciones modernas de raza y jerarquía racial, como si la investigación sobre el tema no existiera.

Esto no solo es lamentable, es irónico: es una traición a los principios superiores de la Ilustración y su glorificación de los hechos, la observación, la razón y la deliberación. Y también es peligroso. Confrontar la paradoja de la Ilustración es tomar en serio los propios valores; rechazarlo, es preferir la hagiografía a la verdad.

Bibliografía

Migrations, grandeur et misère de la vie en mouvement, par Sonia Shah, traduit par Julien Besse, Ecosociété, 370 p., 22 euros.
Jamelle Bouie – In : https://www. slate.fr/story/163550/prendre-serieux-cote-obscur-philosophes-lumieres-racisme-kant-lock